CAVI Santiago en Conmemoración 28 años ratificación de Chile de Convención de Derechos de Niñas y Niños

La Red de Infancia de Santiago de la que forma parte la CAJ Metropolitana a través del CAVI Santiago, realizó una hermosa actividad en la Plaza Bulnes en el marco de la “Conmemoración por los 28 años de la ratificación de Chile sobre la convención de derechos de niñas y niños”, donde se reconoce a los Niños, Niñas y Adolescentes como sujetos de derechos, protagonistas en todos los ámbitos de la vida familia, local, nacional e internacional y a dejar ser tratados como “menores” sin capacidad de expresarse. 

Esta actividad reunió a más de 15 Instituciones entre las que destacan oficinas de la Municipalidad de Santiago, CAVI Santiago, sector educación, Ministerio de Interior, entre otras.

La Trabajadora Social de CAVI Santiago, Valeska Vargas, participó activamente en su organización con las instituciones de la Red y que materializó una gran feria ciudadana de los derechos de los Niños, Niñas y Adolescentes, con actividades de expresión artísticas y lúdicas con los niños asistentes, además de la exposición del grupo musical del Colegio Santiago Apóstol para niños sordomudos.

La Convención sobre los Derechos del Niño fue aprobada el 20 de noviembre de 1989 por Naciones Unidas y busca promover en el mundo los derechos de las niñas y niños, cambiando definitivamente la concepción de la infancia.

Chile ratificó este convenio internacional el 14 de agosto 1990, el que se rige por cuatro principios fundamentales: la no discriminación, el interés superior del niño y la niña, su supervivencia, desarrollo y protección, así como su participación en las decisiones que les afecten. 

LOS NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTE TIENEN DERECHO A:

  • La vida, el desarrollo, la participación y la protección. Tener un nombre y una nacionalidad.
  • Saber quiénes son sus padres y a no ser separados de ellos.
  • Que el Estado garantice a sus padres la posibilidad de cumplir con sus deberes y derechos.
  • Crecer sanos física, mental y espiritualmente.
  • Que se respete su vida privada.
  • Tener su propia cultura, idioma y religión.
  • Pedir y difundir la información necesaria que promueva su bienestar y desarrollo como personas.
  • Que sus intereses sean lo primero a tenerse en cuenta en cada tema que les afecte, tanto en la escuela, como en los hospitales, ante los jueces, diputados, senadores u otras autoridades.
  • Expresarse libremente, a ser escuchados y a que su opinión sea tomada en cuenta.
  • No ser discriminados por el solo hecho de ser diferentes a los demás.
  • Tener a quien recurrir en caso de ser maltratados o les hagan daño.
  • Que no se le obligue a realizar trabajos peligrosos ni actividades que afecten o entorpezcan su salud, educación y desarrollo.
  • Que nadie haga con sus cuerpos cosas que no deseen.   
  • Aprender todo aquello que desarrolle al máximo su personalidad y capacidades intelectuales, físicas y sociales.
  • Tener una vida digna y plena, más aún si tienen una discapacidad física o mental.
  • Descansar, jugar y practicar deportes.
  • Vivir en un medio ambiente sano y limpio y a disfrutar del contacto con la naturaleza.
  • Participar activamente en la vida cultural de su comunidad, a través de la música, la pintura, el teatro, el cine o cualquier medio de expresión.
  • Reunirse con amigos para pensar proyectos juntos o intercambiar ideas.