CAJ RM en Seminario “Criminalidad Organizada y la Asistencia a Víctimas de Delitos de Trata de Personas”

Conmemorado el día contra la #TrataDePersonas y coordinando acciones intersectoriales por la asistencia a víctimas, la Ministra de Justicia y Derechos Humanos, Marcela Ríos Tobar, y el subsecretario de Justicia, Jaime Gajardo Falcon inauguraron el Seminario Nacional “Criminalidad Organizada y la Asistencia a Víctimas de Delitos de Trata de Personas”. 

Alejandro Díaz Letelier, Director General de la Corporación de Asistencia Judicial de la Región Metropolitana participó en la actividad junto a otras autoridades del sector. 

Pedro Contreras, Abogado Jefe de nuestra Oficina de Derechos Humanos expuso el tema “Movilidad Humana y Derechos Humanos en el contexto de la trata de Personas”, durante el desarrollo del segundo panel denominado La asistencia a víctimas de trata de personas en el marco de las actuales manifestaciones del delito: buenas prácticas y desafíos, que fue moderado por Jaime Fuentes Purran, SEREMI Metropolitano Justicia y Derechos Humanos. 

La trata de personas, lamentablemente, es una práctica tan antigua como lo es la sociedad humana. En sus orígenes estuvo ligada a guerras y a la esclavitud de los vencidos, entre otras muchas situaciones. Sabido es que se la considera una forma de esclavitud moderna. El objeto de la trata de personas es obtener la explotación económica de la víctima (sexual, trabajos o servicios forzados, prácticas análogas a la esclavitud o extracción de órganos), buscando la obtención de beneficios financieros, comerciales o de cualquier otro tipo a costa de ella. No cabe duda que con la trata de personas se produce una violación de los derechos humanos de la persona víctima de trata. Claramente, se le niega el reconocimiento de su dignidad inherente.

Por otra parte, el escenario que hoy vivimos en nuestro continente, lamentablemente crea las condiciones para la existencia de potenciales víctimas de trata. En efecto, la situación de movilidad humana a gran escala que vivimos, particularmente enfrentados al éxodo venezolano, genera las condiciones para que grupos delictivos organizados cometan el delito de trata. La respuesta que como agentes del Estado debemos dar ante estas situaciones debe, necesariamente, sustentarse en un enfoque de derechos humanos para coordinar y accionar el sistema de protección de quienes son víctimas de la trata de personas. En relación con la caracterización del delito en Chile, se han identificado 309 víctimas en 52 causas formalizadas en el periodo 2011 -2021. El 45% de las víctimas son hombres, todos por trata laboral y el 54% son mujeres, en su mayoría con fines de explotación sexual. De este total, se han identificado 25 víctimas niños, niñas y adolescentes. Es de importancia situar que las investigaciones penales dan cuenta de un cambio en la modalidad en que opera este delito en el país, siendo coincidentes con la instalación de organizaciones criminales transnacionales, como es el caso del Tren de Aragua.